Las observas en el escaparate, con ese brillo tan singular, y parece que ningún ser humano, ni mucho menos una máquina, es capaz de alcanzar tal grado de perfección. Pero, aunque oculto, lo cierto es que detrás de cada pieza hay un proceso artesanal y muy complejo que vale la pena conocer para darle a cada joya el valor que se merece. La fabricación de joyas es todo un arte, y hoy hemos venido a descubrirlo. ¡Vamos a ello!

Paso n.º 1: el diseño de la joya

Todo arranca con un boceto. En el estudio de diseño, los diseñadores dibujan a partir de una idea clara. Desde ese primer dibujo se analizan las proporciones, el acabado y el carácter deseado para que la pieza resulte equilibrada y sea reconocible incluso antes de estar terminada.

El equipo traslada después ese boceto a un modelo digital en 3D. Gracias a este software, los profesionales pueden revisar el diseño desde todos los ángulos, ajustar las medidas y corregir cada detalle con una precisión sorprendente. En esta fase se define, por ejemplo, la caída exacta de un collar, la adaptación de un anillo al dedo o el perfil del icónico oso de TOUS que puedes encontrar en casi todas nuestras joyas, como en esta pulsera de plata y metacrilato negro GALAXY. Como ves, el diseño de joyas paso a paso tiene su aquel.

Paso n.º 2: selección de materiales y creación de molde

Una vez creado el diseño, llega el momento de tomar una de las decisiones más importantes: los materiales. Chica con collar corto cruz de oro y diamantesPrimero, se eligen los metales. Estos no se pueden escoger al azar, pues cada metal tiene características únicas que lo hacen adecuado para un acabado distinto. Además, hay que tener muy en cuenta la dureza de cada metal y su calidad para que sean compatibles con el diseño. 

Después pasamos a la selección de las gemas. Los expertos gemólogos estudian las gemas que podrían encajar mejor en la joya que se ha diseñado, teniendo en cuenta su color y demás propiedades. Y cuando ya se han escogido los materiales, se crea el molde.

Normalmente, la creación del molde se realiza con ceras especiales que reproducen el diseño con una exactitud pasmosa. Es un proceso hipnótico: ver cómo una idea se convierte en un pequeño cuerpo tangible que pronto dará lugar al metal. El molde será la matriz de la que nacerán decenas de piezas únicas.

Paso n.º 3: proceso de fundición y moldeo del metal

La fundición es una de las técnicas de joyería artesanal más complejas e importantes de todo el proceso de fabricación de joyas. El metal seleccionado se somete a una fusión controlada en hornos específicos, donde alcanza la temperatura necesaria para volverse líquido. Una vez fundido, se vierte en el molde que se ha preparado anteriormente, siguiendo protocolos precisos que garantizan que el material ocupe correctamente todas las cavidades del diseño. 

Cuando el metal se enfría y solidifica, se obtiene por primera vez la pieza en estado bruto. En este momento se realizan trabajos de desbaste para eliminar rebabas y restos del molde con procesos de limado, fresado y microcorte. Si la joya está compuesta por varias partes, como eslabones o cierres, se recurre a la soldadura de precisión o a sistemas mecánicos de ensamblaje para unir estas piezas y conseguir, por fin, una joya casi completa

Paso n.º 4: engaste de las piedras preciosas 

¡Ya estamos casi terminando! Hemos llegado a una de las partes más satisfactorias de todas: la inserción de las piedras preciosas en la joya. Después de haberle dado forma a la piedra preciosa que se haya decidido utilizar (ya sean diamantes, rubíes, zafiros, esmeraldas o cualquier otra de estas piedras que nos enamoran), se deben colocar a mano en la joya con una precisión milimétrica.

Existen varias técnicas de engaste, como el engastado en garras, en bisel, al aire o en pavé, dependiendo del diseño que se ha creado y del tipo de gema que se desee utilizar. Un diamante engastado en garras aporta un aspecto clásico, pues es uno de los tipos de engastes más utilizados en joyería. ¿Un ejemplo? Nuestro anillo solitario de platino con diamante. Voilà.

Paso n.º 5: pulido y acabado

El pulido de joyas es la etapa final. La pieza pasa por distintos sistemas de abrillantado, mecánicos y manuales, para borrar las huellas y dejar el metal con un acabado uniforme y brillante.Chica con anillo con baño de oro También se repasan las soldaduras y se ajustan aristas y volúmenes para que el diseño luzca tal y como se ideó.

En TOUS el acabado siempre va acompañado de controles minuciosos: se comprueba que el cierre funcione bien, que el peso esté bien distribuido y que la joya sea cómoda de llevar. Después, se aplican los recubrimientos necesarios, como el rodio en la plata o los baños de oro en algunas colecciones, para que la protección de la pieza sea aún mayor y, por supuesto, para conseguir el color definitivo. Tras una última limpieza, la joya queda impecable y lista para llegar a las tiendas, ¡y a tu joyero!

Llena tu joyero de piezas con historia

El proceso de fabricación de joyas sorprende a todo aquel que lo descubre por primera vez, ¿verdad? Entender la fabricación de anillos o cómo se construyen las cadenas de oro nos ayuda a valorar todo lo que hay detrás de un diseño de TOUS. Ahora, mirarás con otros ojos nuestras pulseras, pendientes o incluso nuestros charms cuando los veas en el escaparate de nuestras tiendas. ¡Son piezas con mucha historia!