Es la gema más deseada desde tiempos inmemorables. Su gran valor, debido a su rareza y brillo excepcional, lo ha convertido en un símbolo universal de lujo. Cualquier joya con diamante añade un toque especial a outfits sencillos, transformándolos en looks con personalidad que no pasarán desapercibidos. Pero ahora viene el gran reto: ¿eres capaz de reconocer un diamante auténtico?
En el mercado de la joyería de calidad, donde encontramos bellísimas gemas que se asemejan al diamante real, conviene saber qué estás eligiendo, especialmente cuando se trata de una inversión. Descubre con nosotros las claves para reconocer un diamante auténtico y llevarte un verdadero tesoro a casa.
Trucos caseros para reconocer un diamante auténtico
Existen varios tipos de diamantes auténticos en el mercado, se diferencian según su talla, color y quilates. Pero todos comparten ciertas características que revelan su autenticidad. Hay algunas pruebas sencillas que te darán pistas para saber si lo que tienes entre manos es un diamante real o una imitación. No son infalibles, pero sí muy útiles para orientarte.
La prueba del agua
La prueba del agua es un método muy simple que podrás realizar en casa sin herramientas especializadas ni materiales difíciles de conseguir. En pocos segundos tendrás la primera pista sobre la autenticidad de tu diamante.
Llena un vaso de agua y deja caer la gema dentro. Un diamante real se hundirá rápidamente, debido a su alta densidad. Las imitaciones probablemente floten o desciendan lentamente hasta el fondo del vaso.
El test del vaho
Esta prueba es casi más sencilla aún que la anterior. Tan solo exhala sobre la gema y observa si el vaho desaparece casi al instante o perdura unos segundos. Dado que el diamante dispersa el calor a gran velocidad, el vaho no se mantiene y probablemente estés sosteniendo una piedra preciosa auténtica entre tus dedos.
La luz y el brillo
El diamante es conocido por su brillo excepcional. Refleja la luz de una manera única que lo hace tan especial. Pon tu piedra preciosa a prueba colocándola bajo una lámpara. Si se trata de un diamante auténtico, verás destellos blancos intensos muy llamativos. Los reflejos de las imitaciones serán más suaves y con tonalidades del arcoíris.
Inspección con una lupa
Si tienes a mano una buena lupa de x10, te recomendamos que inspecciones tu diamante para reunir otra pista más sobre su autenticidad. Si detectas pequeñas inclusiones o imperfecciones, probablemente sea un diamante real, dado que las piedras preciosas perfectas suelen ser sintéticas.
Ninguna de estas pruebas es al 100 % infalible. Lo ideal es hacerlas todas para poder hacerte una idea de lo que tienes entre manos.
Pruebas profesionales para reconocer un diamante auténtico
Las pruebas caseras pueden ser reveladoras, pero nada sustituye la precisión de un joyero profesional.
Tu experto de confianza tiene las herramientas y la experiencia necesaria para poder determinar con exactitud si tu diamante es auténtico o no. Lo más habitual es que haga una o varias de las siguientes pruebas.
Inspección con lupa de joyero
Lo primero que hará un joyero es inspeccionar la gema con su lupa profesional, lo que le permitirá ver las inclusiones naturales, si el diamante es real. Gracias a su experiencia, podrá identificar las pequeñas imperfecciones internas que son únicas de cada diamante auténtico.
Conductividad térmica
Los diamantes dispersan calor de manera rápida, propiedad que permite diferenciarlo de imitaciones como la circonita. Los joyeros usan herramientas profesionales de conductividad térmica, aplicando una pequeña cantidad de calor a la piedra y midiendo la velocidad a la que se dispersa.
Test de refracción
Otra prueba precisa para determinar si un diamante es auténtico es el test de refracción. El joyero usará un refractómetro para medir cómo la luz se comporta al atravesar la gema. Cada material tiene un índice de refracción distinto, es decir, la velocidad a la que la luz viaja a través de él y el ángulo en que se desvía. Es un procedimiento rápido y revelador que no daña la piedra.
Diamantes naturales y diamantes creados en laboratorio
Es importante destacar que existen tanto diamantes naturales como los creados en laboratorio, y ambos son auténticos y reales. Aunque su origen sea artificial, están formados por carbono cristalizado con las mismas propiedades físicas y químicas que los diamantes extraídos de la tierra. Los diamantes no auténticos son gemas que se venden como diamantes, aunque en realidad son piedras semejantes que pueden parecer diamantes reales a simple vista. Entre las gemas más similares se encuentra la circonita cúbica, la moissanita y el cristal. Cada una tiene su encanto, pero debemos llevar cuidado si nos las intentan vender como diamantes, dado que el valor no es comparable con el de un diamante.
Joyas con diamantes
Si quieres saber exactamente lo que estás comprando, apuesta por joyería de calidad, como la de TOUS. Estarás adquiriendo gemas auténticas y de diseños inigualables que combinan elegancia con modernidad. Elige entre joyas con diamantes naturales y joyas con diamantes creados en laboratorio, ambos completamente auténticos y con el brillo, la dureza y la refracción característicos de estos tesoros atemporales. ¡Elige hoy mismo tu joya con diamante y deja que brille contigo!